The Craving

 

The Craving

Es curioso cómo un día estamos completamente a oscuras y destrozados, pensando que nuestra vida quedó completamente estancada en nuestros errores y fracasos. A veces creemos que la vida se nos va tan rápido, pero ¿a dónde queremos llegar con tanta prisa?

Somos destrozados en miles de fragmentos y encontramos refugio en las sombras y el distanciamiento, pero si algo me queda claro es que no es para siempre. Sufrimos y reímos, y no es para siempre, porque vivir es estar en la balanza: a veces el peso de una gana más que la otra. Hay veces en que no paramos de sufrir y otras en que somos inmensamente felices, y eso es parte de la vida.

Un día un sabio dijo:

“La poesía ocurre como un accidente, un atropello, un enamoramiento, un crimen; ocurre diariamente, a solas, cuando el corazón del hombre se pone a pensar en la vida”.

-Jaime Sabines.

Y es con esa cita de uno de los mejores poetas de todos los tiempos que me quedó claro que estoy viva.

Todos los días hay un cambio y una evolución; caemos en cuenta de lo que es vivir y existir. Hay comienzos y finales todos los días, hay tristeza, pero también hay alegría. Además de ello, hay amor y crímenes; el mayor crimen sin castigo ante un juez es el de no permitirse sentir amor con pureza y libertad. Pero a veces solo tienes que salir de las sombras y sentir la luz y el calor del sol en un atardecer.

Sé que la vida pega duro, es tan compleja que te hace girar, pero tienes que aprender a caminar en ella.

Un día eres un completo ermitaño de la vida, negándote a seguir, caminando forzado a regañadientes, aferrándote a lo que lastima. Pero a veces solo tienes que caminar y vivir. Lo que fue queda atrás y es una clara imagen evolutiva. Esto suena bellísimo escrito, pero es tan difícil entenderlo y aplicarlo. Aun así, todos podemos.

¿Cuántas veces dijiste “no más” al amor? Quizás han sido demasiadas para ti después de esa caída que tuviste. Se sintió como ser acuchillado y caer desde el piso 163 del Burj Khalifa sin un paracaídas. Solo quedaste moribundo y malherido, pero sigues con pulso. Quizás solo es un corazón roto, pero se siente como la muerte misma en ese momento.

Niégate todo lo que quieras a seguir, aférrate al pasado e incluso llora por lo perdido. Hazlo, te juro que lo soltarás tarde o temprano y solo será un mal recuerdo. Sé que se siente lejano y complicado dar aquel paso, pero es necesario para disfrutar lo demás que venga hacia ti. Cierra tu corazón con llave y niégate al futuro, pero este inevitablemente te alcanzará tarde o temprano, estés donde estés. Aprende a vivir contigo mismo, a amarte más y a saber qué es lo que mereces y qué no puedes permitir. Te juro que la vida te va a recompensar cuando menos lo esperes.

Niégate a volver a sentir, niégate a volver a mirar con amor y perderte en los ojos de alguien. Puedes negarte todo lo que quieras al sentimiento, pero el amor te tomará inevitablemente. Es inesperado, es raro, es mágico e inevitable. Pasas del silencio pesado a la suavidad del sonido de la esperanza.

Dicen que es necesario que nos rompan el corazón más de una vez y que llega un punto en que toda esa espera y noches de dolor tienen respuesta. Sin esperarlo, una calidez enorme aterriza frente a ti con la fuerza y la dulzura de un latte. De repente, sientes que te sacan de esas sombras y de esas pocas ganas de sentir.

Te miran un par de ojos ámbar, te sonríen como si en este mundo la paz liderara y las guerras no existieran. Sientes esa enorme ola golpeando tu rostro y tu corazón. Tus sentidos se agudizan, sientes peligro y te alertas, pero no hay nada que temer al percibir lo melodioso de su brillo. Sabes que hay peligro, pero no es más que una advertencia de que tu mundo cambiará porque tu corazón no puede resistirse a este enorme suceso de la alquimia.

Tus ojos brillan, tu corazón se acelera como si fuese el motor de un coche deportivo. Te sientes hipnotizado, te sientes escuchado, comprendido y conectado. Te sientes en vida de nuevo. Te sientes como un perfecto stop-motion de la vida: el mundo avanza, pero avanza por escenas, son diversas tomas de un momento mágico.

¿Cómo negarse a todo esto que explota en tu interior, que no puedes explicar por completo, pero sabes que es real e intenso?

Es increíble cómo crees que nunca volverás a sentir intensidad y amor después de sentir que no eres merecedor de ello. Después de rogar que se cambie la profecía y alguien te elija, descubres que sí puedes romperla y que el dolor no es eterno. Es tan solo una parte del ciclo que logras superar cuando menos te das cuenta. Te sientes mágico y tranquilo por su calidez, sientes que todo vale la pena y que el tiempo es inexistente ante tu mundo.

Después de todo ese tiempo en que juraste que jamás volverías a amar, que juraste ser capaz de privarte de sentir, ves cómo lo rompe un huracán y te deja libre. Volverás a sentir mariposas después del dolor. Todo lleva un tiempo y, cuando llegue ese momento, no lo dejes ir. Es completamente tuyo.

Lo más hermoso de enamorarse de nuevo es darse cuenta de que el amor no es algo que se pierde para siempre. Se transforma, se oculta por un tiempo, pero vuelve, con nueva luz, con nuevas formas. Es la prueba de que el corazón, aunque herido, sigue latiendo con fuerza, listo para abrirse otra vez.

Y entonces, sin darnos cuenta, nos encontramos amando de nuevo, no como antes, sino de una manera más sabia, más profunda, con la certeza de que el amor, cuando es verdadero, no es una casualidad, sino un milagro que la vida nos regala una y otra vez.

Para finalizar, me gustaría citar a dos grandes hombres que me dejaron claro que puedo sentir de una manera inmensa y que eso está bien:

“La belleza de la música es que conecta a las personas y las hace sentir algo especial”.

-Sir James Paul McCartney.

“Comprender que solo estar es más puro. Me pondré el uniforme de piel humana, no esperaba tanto resplandor. El fin de amar es sentirse más vivo”.

 -Gustavo Cerati.

Escrito realiado por: Angeline Garmald.

Lo que mis labios no han de decir, lo dirá mi corazón en mis manuscritos.

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